Sin lugar a dudas es el espacio natural más entrañable de esta capital. Decisivo en la fundación de la antigua Villa de Durango, el PARQUE GUADIANA es el sitio predilecto para la recreación familiar, la práctica deportiva o simplemente el rincón favorito de los románticos. Densamente poblado de álamos, eucaliptos, sauces y muchas otras especies, este pulmón de la ciudad integra un lago con patos, juegos infantiles, fuentes, pista para correr, ciclopista, alberca olímpica, un trenesito que te paseará por parte del parque y hasta un sitio con acceso a Internet.